Oopa!
miércoles, 24 de octubre de 2007
Oopa!
Oopa!
jueves, 18 de octubre de 2007

Comando Cereza.
Ir al Colegio era un embole para mi, pero estaba bueno, porque me divertía mucho, tanto en la primaria como en la secundaria (sobre todo).
Recuerdo cuando era pequeño, iría yo a segundo año, o tercero, mi papa me fue a buscar, yo tenía curiosidad por algo que había visto en uno de los patios del colegio, y ahí fue cuando le pregunté.
Recuerdo su turbación, como en pocos segundos su cuerpo se tensó, se puso rígido, nos detuvimos frente al patio, que ya en ese entonces separaba ambos patios con un alto entretejido de alambre.
- Que son?... papi?. Pregunte yo con mi cara de nabo, y los mocos colgando.
Sus ojos centelleaban, miraba mas allá.
- Son…, son Cerezas…
Cuando llegaba la primavera, entrábamos en época de integraciones, y de cerezas.
Mi mayor tortura era ver, como desde los pisos superiores del colegio, a veces se asomaban seres un tanto siniestros, con una sonrisa en los labios, sabiendo que podían disfrutar de la pronta cosecha de aquel manjar, y saber, que ningún alumno comería jamás, sin alguna sanción, una cereza.
Creo que ahí nació en mi “el zurdito” (diría el Contre), que me decía que semejante manjar nos pertenecía, a nosotros, los alumnos del colegio.
Si mal no recuerdo debe haber una docena de cerezos, recuerdo como, en cada recreo, miraba los marrones y grisáceos troncos, las verdes hojas, y las rojas cerezas prohibidas.
Algunos, como querubín, eran astutos, y nos convidaban si le ayudábamos a cortar tilo de los arboles.
Nunca fue suficiente.
Cuenta la leyenda que San Juan Bautista baja todas las primaveras, con San expedito, San sungudrule y con el Coquena, se hacen una panzada con las Cerezas del colegio.
Otros dicen que una vez, unos valientes alumnos, entraron con la complicidad de la noche, y se hicieron con un jugoso botín.
No es casualidad que, por ejemplo, Manuel y Chucu, sean tan competitivos, El Negro sea fanatico del “comandos”, Carlitos un científico de primera línea, Contreras un derechista…, El Mono un tipo practico(y mono), Javi un incansable, Gustavo un prolijo, Lalo un tipo bonachon,.
Todo se debe a la cereza, todo, crecimos viendolas, año tras año, forjo nuestras personalidades. Seguramente la pendeja de patito feo, nunca en su reverenda y recalcada vida probo una cereza, sino, como se explica que cante como el orto?.
Ustedes jamas pensaron que estamos gobernados por tipos que jamas comieron cerezas?, estoy seguro de eso.
Por eso, se conformó este comando, dedicado esta primavera, o alguna que vendrá, a saquear el rojo fruto.
Táctica y estrategia: Chucu
Equipo y tecnología: El inmortal Charles Favre, El Mono
Distracción: Eduardo “Lalo” Sanchez
Asalto y recoleccion: Kunz, Celano, Javito,
Mates y musica con charango: Negro taccari.
Petes: Nebot Gustavo Gabriel,
Crítica y degustación: Sergio “me hago la cuzca pensando en la de filip, como Celano” Contreras.
Elaboración de recetas cerecisticas: Matias Ezequiel Schuerdt.
Se escuchan sugerencias.
Ir al Colegio era un embole para mi, pero estaba bueno, porque me divertía mucho, tanto en la primaria como en la secundaria (sobre todo).
Recuerdo cuando era pequeño, iría yo a segundo año, o tercero, mi papa me fue a buscar, yo tenía curiosidad por algo que había visto en uno de los patios del colegio, y ahí fue cuando le pregunté.
Recuerdo su turbación, como en pocos segundos su cuerpo se tensó, se puso rígido, nos detuvimos frente al patio, que ya en ese entonces separaba ambos patios con un alto entretejido de alambre.
- Que son?... papi?. Pregunte yo con mi cara de nabo, y los mocos colgando.
Sus ojos centelleaban, miraba mas allá.
- Son…, son Cerezas…
Cuando llegaba la primavera, entrábamos en época de integraciones, y de cerezas.
Mi mayor tortura era ver, como desde los pisos superiores del colegio, a veces se asomaban seres un tanto siniestros, con una sonrisa en los labios, sabiendo que podían disfrutar de la pronta cosecha de aquel manjar, y saber, que ningún alumno comería jamás, sin alguna sanción, una cereza.
Creo que ahí nació en mi “el zurdito” (diría el Contre), que me decía que semejante manjar nos pertenecía, a nosotros, los alumnos del colegio.
Si mal no recuerdo debe haber una docena de cerezos, recuerdo como, en cada recreo, miraba los marrones y grisáceos troncos, las verdes hojas, y las rojas cerezas prohibidas.
Algunos, como querubín, eran astutos, y nos convidaban si le ayudábamos a cortar tilo de los arboles.
Nunca fue suficiente.
Cuenta la leyenda que San Juan Bautista baja todas las primaveras, con San expedito, San sungudrule y con el Coquena, se hacen una panzada con las Cerezas del colegio.
Otros dicen que una vez, unos valientes alumnos, entraron con la complicidad de la noche, y se hicieron con un jugoso botín.
No es casualidad que, por ejemplo, Manuel y Chucu, sean tan competitivos, El Negro sea fanatico del “comandos”, Carlitos un científico de primera línea, Contreras un derechista…, El Mono un tipo practico(y mono), Javi un incansable, Gustavo un prolijo, Lalo un tipo bonachon,.
Todo se debe a la cereza, todo, crecimos viendolas, año tras año, forjo nuestras personalidades. Seguramente la pendeja de patito feo, nunca en su reverenda y recalcada vida probo una cereza, sino, como se explica que cante como el orto?.
Ustedes jamas pensaron que estamos gobernados por tipos que jamas comieron cerezas?, estoy seguro de eso.
Por eso, se conformó este comando, dedicado esta primavera, o alguna que vendrá, a saquear el rojo fruto.
Táctica y estrategia: Chucu
Equipo y tecnología: El inmortal Charles Favre, El Mono
Distracción: Eduardo “Lalo” Sanchez
Asalto y recoleccion: Kunz, Celano, Javito,
Mates y musica con charango: Negro taccari.
Petes: Nebot Gustavo Gabriel,
Crítica y degustación: Sergio “me hago la cuzca pensando en la de filip, como Celano” Contreras.
Elaboración de recetas cerecisticas: Matias Ezequiel Schuerdt.
Se escuchan sugerencias.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)